La idea de que practicar BDSM refleja un problema psicológico no se sostiene en los estudios reunidos aquí.
El principal límite
Casi todo son encuestas de un solo momento y muchas se reclutan en comunidades de practicantes, así que reflejan a quien decide participar.
En la práctica
Los resultados describen grupos, no la seguridad de una práctica concreta: eso depende de lo que se haga y de cómo se acuerde entre las personas implicadas.
Qué tipo de estudios hay
Síntesis de estudios 1
Descriptivos o de expertos 5
Clasificamos cada estudio por su diseño. Una síntesis de muchos estudios o un ensayo aleatorizado permiten sacar conclusiones más firmes que una encuesta o una opinión de expertos. El diseño no dice si un resultado es bueno o malo.
Qué dicen los estudios en conjunto
La idea de que practicar BDSM refleja un problema psicológico no se sostiene en los estudios reunidos aquí.
Una gran encuesta representativa en Australia no encontró que quienes lo habían practicado hubieran sufrido más coerción sexual ni fueran más infelices o ansiosos que el resto, y una revisión concluye que las personas que lo practican se diferencian poco de la población general en psicopatología.
Los estudios también muestran que es un interés más común de lo que se suele pensar: en una muestra representativa de Bélgica, casi la mitad había practicado alguna vez una actividad relacionada y otro porcentaje había tenido fantasías.
Entre practicantes se observó más búsqueda de sensaciones y más estrategias activas para afrontar problemas, y en una encuesta a personas del Reino Unido la satisfacción en la pareja se asoció con compartir esos intereses.
Una revisión sistemática registra cambios de cortisol en personas sumisas tras una interacción BDSM, lo que sugiere que interviene el sistema fisiológico del estrés.
Dónde no se ponen de acuerdo
No hay grandes desacuerdos, pero sí lagunas. Los estudios de cortisol son pocos y su significado no está claro: un cambio hormonal no dice por sí solo si la experiencia es buena o mala para la persona.
Límites de la evidencia
Casi todo son encuestas de un solo momento y muchas se reclutan en comunidades de practicantes, así que reflejan a quien decide participar. Miden lo que cada persona declara y no permiten saber qué causa qué.
Los estudios hablan de adultos que consienten; no dicen nada de prácticas sin consentimiento.
Los estudios, uno a uno
Hemos reunido 6 estudios verificados. Cada resumen es nuestro; la cita entre comillas es literal del resumen original, en inglés.
Qué encontraron: En una muestra representativa de 19.307 australianos, quienes practicaron BDSM no tenían más probabilidad de haber sufrido coerción sexual ni de estar infelices o ansiosos que el resto. (Richters et al., 2008)
Población Adultos australianos de 16 a 59 añosRevistaJ Sex Med
Cita literal del resumen original (en inglés)
“they were no more likely to have been coerced into sexual activity, and were not significantly more likely to be unhappy or anxious” Richters et al., 2008
Qué encontraron: En una muestra representativa de la población belga de 1.027 personas, el 46,8 % había practicado alguna actividad BDSM y un 22 % adicional había tenido fantasías sobre ello. (Holvoet et al., 2017)
Población Población general de BélgicaRevistaJ Sex Med
Cita literal del resumen original (en inglés)
“A high interest in BDSM-related activities in the general population was found because 46.8% of the total sample had ever performed at least one BDSM-related activity and an additional 22% indicated having (had) fantasies about it.” Holvoet et al., 2017
Qué encontraron: En 256 practicantes de BDSM comparados con un grupo control, los practicantes mostraron más búsqueda de sensaciones y más estrategias de afrontamiento activas, como resolver problemas. (Schuerwegen et al., 2021)
Población Practicantes de BDSM neerlandófonos y controles de la población belgaRevistaArch Sex Behav
Cita literal del resumen original (en inglés)
“Compared to controls, BDSM practitioners reported significantly higher levels of sensation seeking for all dimensions (experience seeking, thrill seeking, and distraction seeking), as well as the use of more active coping skills such as problem solving and taking action.” Schuerwegen et al., 2021
Qué encontraron: En una encuesta anónima a 470 personas del Reino Unido con intereses parafílicos, como el BDSM, la satisfacción en la relación se asoció con compartir esos intereses con la pareja. (Brown et al., 2026)
Población Personas del Reino Unido con intereses en BDSM, pet play, age play, furries o fetichismo de globosRevistaJ Sex Res
Cita literal del resumen original (en inglés)
“Relationship satisfaction correlated with shared paraphilic interests.” Brown et al., 2026
Qué encontraron: Una revisión concluye que las personas que practican BDSM se diferencian poco de la población general en psicopatología. (Dunkley et al., 2018)
Qué encontraron: Una revisión sistemática de 10 artículos halló cambios de cortisol en personas sumisas tras una interacción BDSM, lo que sugiere implicación del sistema fisiológico del estrés. (Wuyts et al., 2022)
“There is evidence for cortisol changes in submissives as a result of a BDSM interaction, suggesting involvement of the physiological stress system.” Wuyts et al., 2022
Los resultados describen grupos, no la seguridad de una práctica concreta: eso depende de lo que se haga y de cómo se acuerde entre las personas implicadas.
Que sea un interés relativamente común no significa que sea para todo el mundo. Los estudios no recomiendan probarlo ni evitarlo.
Si compartes este interés con tu pareja, en la encuesta del Reino Unido se asoció con más satisfacción en la relación; es una asociación, no una garantía.