Guía de dildos: de qué están hechos, cuánto miden de verdad y cómo elegir

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Índice (16)

Tanto si estás pensando en comprar tu primer dildo como si buscas ampliar tu colección, esta guía te ayudará a entender los diferentes tipos, materiales y claves para elegir el más adecuado para ti.

¿Qué es un dildo y por qué sigue siendo el juguete más popular?

Si estás pensando en comprar tu primer dildo o simplemente quieres ampliar tu colección, seguro que te preguntas qué hace a este juguete tan especial. Los dildos han sido durante mucho tiempo uno de los juguetes sexuales más versátiles y queridos, capaces de ofrecer placer tanto de manera interna como externa. Su diseño no se limita a una única forma o tamaño, lo que significa que hay un dildo perfecto para cada gusto y preferencia. Ya sea que busques algo realista, con texturas emocionantes o con un diseño minimalista, las opciones son casi infinitas.

Cuando piensas en la historia de los dildos, te sorprenderá descubrir que su uso se remonta a miles de años atrás. En la cueva de Hohle Fels, se encontró un falo de siltstone de 28,000 años de antigüedad, lo que demuestra que la búsqueda del placer es tan antigua como la humanidad. En la antigua Grecia, los olisbos eran populares entre las mujeres, mostrando que ya entonces se valoraba el placer sexual femenino. Esta rica historia nos dice que los dildos no solo han sido fundamentales en el pasado, sino que continúan evolucionando y adaptándose a las necesidades modernas.

Hoy en día, el mercado de los juguetes sexuales está en pleno auge. Los dildos, como parte esencial de este mercado, han visto innovaciones en materiales, formas y funcionalidades que los hacen más accesibles y atractivos que nunca.

Cuando elijas un dildo, estás eligiendo un juguete que ha sido probado y perfeccionado a lo largo de milenios. Ya sea que busques un aliado para el autoplacer o para disfrutar en pareja, los dildos ofrecen una experiencia de exploración y descubrimiento que sigue siendo insuperable en el mundo de los juguetes sexuales. Recuerda que el placer es personal y encontrar el dildo adecuado es parte de esa emocionante aventura.

Tipos de Dildos

Existe un dildo para cada gusto, cuerpo y nivel de experiencia. Aquí tienes un resumen de los tipos principales:

Dildos Realistas

Si buscas una experiencia auténtica, los dildos realistas son tu elección ideal. Con detalles como venas y glande, y materiales que imitan la piel como UltraSkyn, CyberSkin y Dual Density, estos dildos ofrecen una sensación muy cercana a la realidad. Son perfectos para quienes quieren una experiencia más natural y envolvente.

Realismo

Dildos de Silicona

Cuando eliges un dildo de silicona de grado médico, estás optando por la seguridad y la calidad. Este material es no poroso, hipoalergénico y recomendado por sexólogos por su suavidad y durabilidad. La silicona de platino garantiza que el juguete sea seguro para el cuerpo y fácil de limpiar. Además, su versatilidad permite una amplia variedad de formas y texturas para satisfacer cualquier preferencia.

Body-safe

Dildos de Cristal

Los dildos de cristal son una obra de arte funcional, fabricados en vidrio borosilicato. Seguro que te preguntas por qué elegir uno: son perfectos para el juego de temperatura, pudiendo calentarse o enfriarse para sensaciones únicas. Además, son prácticamente indestructibles y totalmente esterilizables, lo que los hace muy higiénicos. Su apariencia artística los convierte en un regalo visual tanto como físico.

Temperatura

Dildos de Doble Punta

Si buscas una experiencia compartida o el doble de diversión, los dildos de doble punta son ideales. Con un centro flexible y una longitud que varía entre 30 y 45 cm, son perfectos para parejas o para la penetración doble. Permiten el juego en pareja con una conexión más íntima y sincronizada. Son una opción emocionante para experimentar nuevas formas de placer compartido.

Parejas

Dildos con Ventosa

Los dildos con ventosa ofrecen una libertad sin manos que no querrás perderte. Se adhieren a superficies lisas, transformando la ducha o cualquier lugar en un espacio de juego perfecto. Ideales para posiciones de montar, te permiten explorar sin limitaciones. La ventosa asegura que el dildo se mantenga en su lugar mientras te concentras en disfrutar al máximo.

Manos libres

Replicas de Actores

Para los fans del cine para adultos, las réplicas de actores son un sueño hecho realidad. Fabricadas con moldes exactos de estrellas como Nacho Vidal, utilizan materiales como UltraSkyn para ofrecer una experiencia realista. Son artículos de colección para algunos, y para otros, una manera de traer a casa la emoción de tus fantasías favoritas. Ofrecen un placer auténtico y una conexión especial con tus estrellas preferidas.

Exclusivo

Dildos XXL

Si ya tienes experiencia y buscas un desafío mayor, los dildos XXL son la opción perfecta. Con tamaños que superan la media, son ideales para quienes desean avanzar en su exploración sexual. Es fundamental utilizar abundante lubricante para una experiencia cómoda y placentera. Gradúa el tamaño de manera progresiva para disfrutar al máximo de esta experiencia intensa.

Avanzado

Dildos para Arnes

Para quienes disfrutan del juego con arnés, estos dildos con base ensanchada son imprescindibles. Compatibles con anillos en O, son perfectos para el pegging y para parejas lesbianas que buscan una conexión más profunda. Los diferentes tipos de arneses permiten personalizar la experiencia para adaptarse a las necesidades de cada pareja. Ofrecen estabilidad y comodidad para un juego sin interrupciones.

Strap-on

La medida que decide la compra, y por qué dos fichas no se comparan entre sí

Esta es la parte de la página que no encontrarás en ninguna otra guía, porque sale de contar nuestro propio catálogo ficha por ficha en lugar de repetir consejos generales. Vendemos hoy 394 dildos en esta tienda y los hemos abierto todos, campo por campo. El resultado es incómodo y es el motivo por el que vale la pena leer lo que viene: cuando comparas dos dildos por su longitud, la mayoría de las veces no estás comparando lo mismo.

Un dildo tiene dos longitudes, y la mayoría de fichas no te dice cuál te da

La longitud total es el objeto entero, de punta a base. La longitud insertable es lo que de verdad entra, y es la que decide si el juguete te sirve. La diferencia es la base: la ventosa, el ensanchamiento de seguridad, el mango.

De nuestros 394 dildos, 104 publican una longitud diciendo que es la insertable y 103 publican una longitud total. 82 publican las dos, y en esas la diferencia entre una y otra es de 3,5 centímetros de mediana, con casos de hasta 14,0.

Y aquí está el grupo grande, que es el que importa: 174 fichas publican una medida sin decir cuál de las dos es. Aparece como «Medidas» a secas. Otras 95 no publican ninguna medida, y 75 no publican ficha técnica de ningún tipo. Así que el caso más común de esta categoría no es que falte el número: es que el número está y no sabes qué está midiendo.

La consecuencia práctica es esa diferencia de 3,5 centímetros. Un dildo que anuncia veinte centímetros y otro que anuncia dieciséis pueden ser el mismo tamaño por dentro si el primero mide el objeto entero y el segundo solo la parte que entra. Es justo el margen entre acertar y no.

Y el número viene bajo ocho etiquetas distintas

Si te has fijado alguna vez en la tabla de características de una ficha, habrás visto que el campo no siempre se llama igual. Contamos ocho nombres distintos para lo mismo en nuestro catálogo: medidas, medidas insertables, longitud insertable, longitud introducible, longitud total, longitud, insertable y diámetro. No son ocho datos, son dos datos repartidos en ocho etiquetas, y algunas de ellas ni siquiera usan la misma unidad: hay fichas donde la longitud introducible viene en milímetros y fichas donde la insertable viene en centímetros, con el mismo significado y un factor diez de diferencia.

Esto no lo hemos inventado nosotros ni lo hace un proveedor con mala intención. Es lo que pasa cuando los datos de veinte fabricantes entran en el mismo catálogo por vías distintas y nadie los unifica. Lo decimos porque es nuestro trabajo y porque conocerlo te sirve para leer cualquier ficha, la nuestra y la de cualquier otra tienda.

Cómo leer una ficha a partir de ahora

Tres reglas para leer cualquier ficha de esta categoría, la nuestra y la de cualquier otra tienda. La primera: si la ficha dice insertable, ese número es el bueno. Desde hoy nuestras fichas técnicas no las redacta nadie: las pinta el sistema desde un registro de datos por producto, con etiquetas fijas, así que cuando pone «Longitud insertable» es porque el dato viene etiquetado así de origen. Escribiendo esta página encontramos 110 fichas en las que esa palabra la había elegido nuestro propio redactor y se corrigieron.

La segunda, y es la que más vas a usar: si pone «Medidas» a secas, no sabes qué te están midiendo, y son 174 de 394. Trátalo como el objeto entero y descuenta 3,5 centímetros para estimar lo que entra. La tercera ya no hace falta: las dimensiones del embalaje tienen ahora su propia etiqueta.

El diámetro merece un párrafo aparte porque es el otro número que decide, y en algunos aspectos manda más que la longitud. 119 de nuestros 394 dildos lo publican, que es más de la mitad y bastante mejor cobertura que la longitud insertable. Si vienes de otra experiencia y quieres subir de tamaño, el diámetro es lo que hay que mirar: un par de centímetros más de longitud casi no se notan, y medio centímetro más de diámetro se nota mucho. La tabla que viene después ordena las dos cifras por material, para que veas de un vistazo dónde está cada familia.

Qué longitud publica la fichaFichasInsertable medianaTotal medianaDiferencia mediana
Las dos8216,8 cm20,5 cm3,5 cm
Solo la insertable2216,8 cmno publicadono publicado
Solo la total21no publicado19,0 cmno publicado
Una medida, sin decir cuál174no publicadono publicadono publicado
Ninguna95no publicadono publicadono publicado

Las mismas 394 fichas, ordenadas por que ETIQUETA lleva el numero que publican. La diferencia mediana solo se puede calcular en las que publican las dos, y es justo el margen de error que arrastras cuando comparas una ficha que da la total con otra que da la insertable.

La caja del proveedor disfrazada de especificación

Volvemos un momento sobre las medidas, porque hay un caso que conviene saber reconocer y que no es exclusivo nuestro: verás lo mismo en casi cualquier tienda del sector.

Durante mucho tiempo, 309 de nuestras fichas publicaban un campo de dimensiones que no describía el juguete: describía el cartón en el que llega. Un valor como 330x180x66 milímetros es el embalaje, pasado tal cual desde el fichero del proveedor a un campo con toda la pinta de ser una característica del producto.

Eso ya está resuelto y merece la pena contarlo: hoy esas 309 fichas publican ese dato bajo su propia etiqueta, «Dimensiones del embalaje», separado de las medidas del producto. Es el mismo número de antes, dejando de disfrazarse. Lo contamos porque el patrón sigue vivo en casi cualquier tienda del sector y ahora sabes reconocerlo: tres números separados por equis y en milímetros son una caja, no un juguete.

La señal que lo delata no es el nombre del campo, es el formato del valor: tres ejes y milímetros es casi siempre una caja. Un juguete se mide con uno o dos números y en centímetros. Nos costó un rato entenderlo porque en otras partes del catálogo ese mismo campo sí contiene el producto, así que no se puede decidir por la etiqueta, hay que mirar la forma del dato. Es la regla que usa nuestro propio recuento desde hoy y la que te damos a ti: si ves tres números separados por equis en milímetros, ignóralos, no van del juguete.

Y una consecuencia de haber separado ese campo que se ve en las cifras de más arriba: al dejar de contar la caja como si fuera el producto, el hueco real de medidas de esta categoría queda a la vista, y es 95 fichas sin ninguna medida sobre 394.

Los materiales de nuestra estantería, contados uno a uno

Casi todas las guías de dildos que circulan dicen lo mismo sobre materiales: silicona buena, cristal bueno, PVC malo, evítalo. Es una tabla que se copia de sitio en sitio y que tiene un problema evidente cuando la publica una tienda: nosotros vendemos varios de los materiales que esa tabla manda evitar. Así que en vez de repetirla hemos contado nuestra propia estantería, y lo que sale es más útil y más honesto que un semáforo.

La distinción que de verdad importa no es buena o mala, es porosa o no porosa, y es una propiedad física del material, no una opinión sobre la marca. La silicona, el cristal, el metal y los plásticos duros tienen una superficie cerrada: se lavan con agua y jabón y, si hace falta, se hierven o se limpian con alcohol, y lo que hubiera encima desaparece. El TPE, el TPR, el PVC, el látex y la piel sintética son estructuras abiertas: absorben, y no existe ningún proceso doméstico que los esterilice. La tabla siguiente pone cada familia de nuestro catálogo en su lado de esa línea, con su precio mediano y con cuánto publica cada una.

Silicona, la familia más grande y la respuesta por defecto

117 de nuestros 394 dildos son de silicona, más que ninguna otra familia, y su precio mediano es el más alto de las grandes. Se paga por algo real: es el único material blando que se puede hervir, aguanta años sin degradarse y no reacciona con la piel. Si vas a comprar un solo dildo y no quieres pensar más, cómpralo de silicona. Su única incompatibilidad conocida es el lubricante de silicona, que con el tiempo estropea la superficie; con lubricante de base agua no hay problema.

TPE y TPR, el segundo grupo y el que más confusión genera

82 fichas, con un precio mediano bastante por debajo del de la silicona, y aquí está la trampa: al tacto se parecen mucho. El TPE es blando, agradable y realista, y por eso lo usan casi todos los dildos que imitan piel. Es también poroso, así que se limpia por fuera pero no se esteriliza. Eso no lo convierte en un mal producto: lo convierte en un producto de un solo dueño, y con preservativo si se comparte. Con esa condición cumplida, un TPE es una compra perfectamente razonable, aunque es de las que peor publican su medida insertable: poco más de una de cada cuatro fichas la da.

PVC y jelly: baratos, porosos, y con una información que falta

61 fichas mencionan PVC o jelly. Es la familia más económica y la que arrastra peor fama, casi siempre por los ftalatos, que son los plastificantes que hacen blando el material. La recomendación estándar es elegir los que declaren estar libres de ftalatos, y aquí es donde nos hemos encontrado con la cifra que no esperábamos: ese dato no está en la ficha de una forma que podamos contar, así que no sabemos decirte cuántas lo declaran.

Es decir que el consejo habitual, tal como se da, es casi inaplicable en la práctica, y no solo en nuestra tienda: si el fabricante no lo pone en la ficha, no hay forma de que lo sepas mirando. Preferimos decirlo así que fingir que la información existe. Lo que sí puedes hacer es lo mismo que harías con un TPE y funciona igual de bien: preservativo, un solo dueño, lavado con agua y jabón después de cada uso y sustitución cuando la superficie empiece a ponerse pegajosa o a cambiar de olor, que es la señal de que el material se está degradando. Con eso, un dildo de PVC es un juguete perfectamente utilizable a un precio que ninguna otra familia toca.

Látex y goma, y lo que la ficha te dice

Una parte de nuestros dildos declara látex, caucho o goma en su material, y conviene separar las dos cosas: el látex tiene una particularidad que ningún otro material de esta lista comparte, hay gente alérgica, y la goma o el caucho no son látex. La alergia al látex es frecuente, se manifiesta como irritación, picor o urticaria en la zona de contacto, y en personas sensibilizadas puede ser bastante más seria que una molestia.

Desde septiembre la ficha te lo dice cuando consta: lo que lleva látex avisa con «Contiene látex», y lo que el fabricante declara libre de él lleva «Sin látex». En esta familia son unos pocos en cada caso, y en el resto no consta nada en ningún sentido: si eres alérgico, mira la composición o pregúntanos antes de comprar. Y si nunca lo has comprobado pero tienes reacciones con los guantes o con los preservativos convencionales, elige silicona, cristal o TPE.

Cristal, y por qué tiene su propia página

5 fichas, precio mediano en la zona media de la categoría, y una experiencia completamente distinta: rígido, liso, se esteriliza sin límite y permite el juego de temperatura, que es la razón principal por la que se compra. El vidrio borosilicato de estos juguetes es el mismo de la cristalería de laboratorio y no se rompe con el uso normal, aunque conviene revisarlo si se cae. Su diámetro mediano es más estrecho que el de la silicona y ninguno lleva ventosa.

La comparación entre silicona y cristal da para más de lo que cabe aquí, así que tiene su propia página: silicona o cristal, cuál elegir, con las dos familias enfrentadas y tres recomendaciones de cada una. Si dudas entre esos dos materiales, ese es el sitio; esta página es la que te sirve si aún no sabes ni por qué familia empezar.

Y las fichas que no dicen de qué están hechas

116 de nuestros 394 dildos no declaran un material que podamos identificar. Algunas dejan el campo vacío, que es una omisión; otras lo rellenan con algo que no es un material, como «material suave y resistente» o «libre de ftalatos», que está relleno y no dice nada. Cuando una ficha no nombra el material, la lectura honesta es que no lo sabes, y lo sensato es preguntarnos antes de comprar: para un producto concreto y en un día concreto es una pregunta que sí podemos responder, aunque una página sobre toda una categoría no pueda responderla por ti.

MaterialFichasNivel de precioSe puede hervirLargo insertable medianoDiámetro medianoCon ventosa
Silicona114100Sí17,0 cm4,3 cm49 de 114
TPE / TPR8264No17,5 cm4,5 cm65 de 82
PVC3066No16,0 cm4,8 cm22 de 30
Látex151Nono publicadono publicado1 de 1
Goma y caucho4474No17,8 cm5,8 cm39 de 44
Cristal787Sí14,8 cm2,6 cm0 de 7
ABS3136Sí20,3 cm7,0 cm1 de 3
Metal3185Síno publicadono publicado0 de 3
Piel sintética170Nono publicadono publicado0 de 1
Jelly235No12,5 cm3,6 cm2 de 2
No declara material10972no publicadono publicadono publicado10 de 109

Los 394 dildos en stock hoy, contados sobre nuestro catalogo en vivo. Cada ficha cuenta una sola vez, por el primer material que nombra su ficha, asi que las filas suman el total. "Se puede hervir" es porosidad, no durabilidad: un dildo de TPE puede durar mas que uno de cristal y seguir sin poder esterilizarse.

Cuánto cuesta un dildo, y dónde va el dinero

La primera cosa que sorprende al contar la categoría entera es lo estrecha que es la banda de precios. Entre el más barato y el más caro de nuestros 394 dildos hay una diferencia grande, pero la inmensa mayoría se concentra en un tramo pequeño, y el precio mediano de la categoría está en la zona baja de lo que la gente espera. Un dildo no es una compra cara.

El material es lo que mueve el precio, y no como esperarías

Mirando las medianas por familia en la tabla de arriba, la silicona es la más cara de las grandes y el PVC la más barata, con el TPE y el látex en medio. Eso encaja con lo que cuesta cada material y con lo que dura. Lo que no encaja con la intuición es el cristal: se percibe como un producto de lujo, es el material que mejor se limpia y aguanta toda la vida, y su mediana está por debajo de la de la silicona. Si buscas algo que no se degrade nunca y no te importa que sea rígido, el cristal es la mejor relación entre lo que pagas y lo que dura de toda la categoría.

Qué se paga de más y qué no

Dentro de una misma familia, las diferencias de precio son sobre todo de tamaño, de acabado y de marca. Un dildo de silicona grande cuesta más que uno pequeño porque lleva más silicona, y ahí no hay truco. Lo que sí conviene mirar con calma es el salto de precio que a veces acompaña a la palabra realista: la doble densidad, que es un núcleo firme dentro de una capa blanda, encarece bastante y es una diferencia que sí se nota; el detalle cosmético de las venas y el color, en cambio, no cambia nada del uso.

Y una observación que sale de los datos y no de la opinión. Llamamos ficha completa a la que publica las tres cosas que deciden: material, longitud insertable y diámetro. En nuestra muestra, el tercio más barato tiene un 18% de fichas completas y el más caro un 23%: el precio no te ahorra mirar la ficha. Si dudas entre dos productos parecidos, el que te dice de qué está hecho y cuánto mide por dentro es mejor compra que el que no lo dice, cueste lo que cueste el otro.

Ventosa y arnés, los dos extras que de verdad cambian el uso

De todo lo que una ficha puede anunciar, solo dos cosas cambian sustancialmente lo que puedes hacer con el juguete, y las dos son fáciles de comprobar antes de comprar.

La ventosa

186 de nuestros 394 dildos llevan ventosa. Es el extra más útil de la categoría y el más infravalorado: pega el juguete a una superficie lisa y libera las dos manos, que es la diferencia entre una postura y varias. Funciona en azulejo, en cristal y en cualquier superficie realmente lisa; no funciona en pared pintada ni en madera porosa, por mucho que la foto del fabricante sugiera lo contrario.

Merece la pena saber que la ventosa no es igual de buena en todas las familias. Una base de silicona blanda sella mejor que una de plástico rígido, y el peso del juguete importa: un dildo grande y pesado se despega solo, por muy buena que sea la ventosa. Si la ventosa es la razón por la que compras, elige un tamaño medio antes que el más grande.

La compatibilidad con arnés

Son bastantes menos, y conviene entender por qué: para que un dildo funcione con arnés necesita una base ancha y plana, más ancha que el anillo del arnés, y eso excluye a la mayoría de los diseños. Una ventosa suele servir como base de arnés, pero no siempre, y el diámetro del anillo varía entre modelos.

Si vas a comprar los dos, la recomendación práctica es comprarlos juntos o comprobar la medida del anillo antes: es el error más común de esta compra y es completamente evitable. Y si dudas, escríbenos con el modelo concreto de arnés; es exactamente el tipo de pregunta que se responde en un minuto sobre un producto concreto y que una página general no puede responder.

Lo que casi nunca hace falta

En esta categoría hay extras que suenan bien y aportan poco. La vibración en un dildo es uno de ellos: son 21 las fichas que declaran niveles o modos, casi ninguna, porque un dildo no está pensado para eso y quien quiere vibración compra otra cosa. La resistencia al agua es otro caso, aunque distinto: la declaran 86 fichas, cerca de un tercio, y aun así importa poco. En un juguete sin motor no hay nada que se pueda mojar por dentro, así que la pregunta relevante no es si es sumergible sino si el material aguanta el agua caliente, que es la pregunta del material de siempre.

Seis dildos que sí te dicen lo que compras

Uno por material, y la regla es la misma en todas: entre los de ese material tomamos los que publican la longitud insertable, luego los que publican tambien el diametro, y de esos el mas barato. Una familia con menos de tres fichas no entra, porque no representa nada. Ninguna opinion nuestra decide la eleccion.

Si es el primero que compras

Todo lo anterior condensado en lo que hay que hacer, para quien ya ha decidido comprar y no quiere leerse una tabla.

Empieza más pequeño de lo que crees

Es el consejo que más se repite y el que menos se sigue. Una cosa sí podemos decirte con el dato delante: la longitud insertable mediana de lo que tenemos a la venta la marca el catálogo, no tu cuerpo, y un catálogo lo llenan los productos que llaman la atención en una foto. No hay ninguna razón para tomar esa mediana como referencia de nada. Para un primer dildo, elige por debajo de ella y mira sobre todo el diámetro, que es lo que de verdad se nota: dos centímetros más de largo apenas cambian nada y medio centímetro más de ancho cambia mucho.

Silicona, y con eso resuelves el material

Es el único material blando que se hierve, no se degrada y no tiene contraindicaciones más allá del lubricante de silicona. Si vas a comprar uno solo, que sea de silicona y no le des más vueltas. Si el presupuesto manda, un TPE de una ficha que publique su medida insertable es una compra perfectamente razonable con la condición de tratarlo como tuyo y usar preservativo si se comparte.

Elige una ficha que te diga lo que compras

Entre dos productos parecidos, coge el que publica material, longitud insertable y diámetro. No porque el producto sea mejor, sino porque sabes lo que llega. Es el criterio con el que están elegidas las seis tarjetas que vienen a continuación, y es un criterio que puedes aplicar tú en cualquier tienda.

Y lo que hace falta que no es el juguete

Lubricante de base agua, que funciona con absolutamente todos los materiales de esta página y es lo que convierte una primera vez incómoda en una buena. Tiempo, que es gratis. Y para cualquier juego anal, base ancha o ventosa sin excepción: es la única regla de esta categoría que no admite matices, porque el recto no tiene tope y un juguete sin base se puede perder dentro. Si el dildo que te gusta no tiene base ancha, no es para eso.

Cómo Elegir tu Dildo Perfecto

Con tantas opciones, es normal sentirse un poco perdido. Estos seis criterios te ayudarán a decidir:

1
Material seguro
Asegúrate de elegir un dildo de un material seguro como silicona, vidrio o acero inoxidable. Estos materiales son no porosos y fáciles de limpiar. Con TPE, PVC o jelly la regla es otra: son porosos, no se pueden esterilizar y algunos llevan ftalatos, así que se usan con preservativo si se comparten, se tratan como juguete de un solo dueño y se sustituyen cuando la superficie cambie de tacto o de olor. Con esa rutina son una compra perfectamente razonable, y son la parte más económica del catálogo.
2
Tamaño para empezar
Si estás comenzando, un dildo de 12-15 cm de longitud y 2.5-3 cm de diámetro es ideal. Este tamaño es cómodo y manejable para la mayoría de los principiantes. Comparar con objetos cotidianos puede ayudarte a hacerte una idea del tamaño antes de comprar.
3
Flexibilidad
Cuando eliges un dildo, la flexibilidad es clave. Un dildo firme es excelente para la estimulación del punto G o la próstata, mientras que uno flexible ofrece mayor comodidad. Los dildos de doble densidad combinan lo mejor de ambos mundos, ofreciendo una sensación realista y adaptable.
4
Tipo de base
La base de un dildo es crucial, especialmente para el uso anal. Una base plana es esencial para la seguridad, evitando que el juguete se pierda en el cuerpo. Si buscas manos libres, opta por una base con ventosa, y para el juego con arnés, asegúrate de que tenga una base compatible con O-ring.
5
Textura
La textura influye en la sensación. Si eres principiante, un dildo liso puede ser más cómodo. Para una mayor estimulación, prueba con texturas onduladas o acanaladas. Si buscas una experiencia más realista, los dildos con textura que imitan la piel humana pueden ser lo que necesitas.
6
Presupuesto
Considera que un dildo barato podría representar un riesgo para tu salud. Un dildo de silicona de calidad puede durar más de cinco años . Piensa en el costo por uso: una inversión en un producto de calidad siempre vale la pena a largo plazo, tanto por seguridad como por durabilidad.

Cómo Usar un Dildo: Guía Práctica

Si es tu primera vez usando un dildo, lo más importante es relajarte y disfrutar del proceso. Antes de empezar, relaja el suelo pélvico; esto ayudará a que la experiencia sea más cómoda y placentera. La excitación es clave, así que dedica tiempo a estimularte externamente. Puedes empezar con tus dedos para calentar motores. La idea es que te sientas completamente a gusto antes de introducir el juguete.

La lubricación es absolutamente crítica. Si tu dildo es de silicona, asegúrate de usar un lubricante a base de agua para evitar dañar el material. Con juguetes de vidrio o metal, puedes usar cualquier tipo de lubricante. No escatimes en la cantidad y no dudes en reaplicarlo tantas veces como necesites durante la sesión. Una buena lubricación no solo mejora la sensación, sino que también previene irritaciones.

Cuando estés sola, hay varias posiciones que puedes probar. Acostada sobre la espalda con las rodillas dobladas es una de las más comunes. También puedes experimentar montando un dildo con ventosa en una silla o el suelo. La posición de perrito o incluso de pie en la ducha son otras opciones interesantes. Lo importante es que encuentres la posición que te resulte más cómoda y placentera.

En pareja, la comunicación es tu mejor aliada. Habla con tu compañero sobre lo que te gusta y lo que no. Incorporar un dildo durante el sexo oral o como parte del juego previo puede ser muy excitante. También puedes dejar que tu pareja controle la profundidad y el ritmo, lo que puede añadir un nivel extra de emoción y conexión.

Si tienes un dildo de vidrio, puedes jugar con la temperatura para variar las sensaciones. Sumérgelo en agua caliente o enfríalo en el refrigerador por unos cinco minutos. Recuerda, nunca lo pongas en el congelador, ya que el frío extremo podría ser perjudicial para ti y para el juguete.

Para el uso anal, es imprescindible que el dildo tenga una base ancha para evitar accidentes. Usa siempre una cantidad generosa de lubricante y empieza con un tamaño pequeño. No te apresures; el cuerpo necesita tiempo para adaptarse. Si planeas cambiar de uso anal a vaginal, siempre cambia el condón para mantener una higiene adecuada. La paciencia y la preparación son clave para una experiencia segura y placentera.

Regla de oro: Nunca uses un dildo para penetración anal sin base ensanchada. El recto no tiene tope natural como la vagina, y un dildo sin base puede requerir atención médica para extraerlo.

Limpieza y Mantenimiento

Si buscas mantener tus juguetes en perfectas condiciones, la limpieza y el mantenimiento son esenciales, tanto antes como después de cada uso. Es importante lavar tus dildos no solo para mantenerlos en buen estado, sino también para proteger tu salud. Antes de usarlos, asegúrate de que estén limpios para evitar cualquier riesgo de infección. Después del uso, es crucial limpiarlos para eliminar cualquier residuo que pudiera haber quedado. Esta rutina te ayudará a disfrutar de tus juguetes de manera segura y prolongará su vida útil.

Cuando eliges dildos de materiales no porosos como silicona, vidrio o acero inoxidable, tienes varias opciones para su limpieza. Puedes usar agua tibia y un jabón suave como método estándar. Para una desinfección más profunda, hierve el juguete durante 3 a 5 minutos o colócalo en el estante superior del lavavajillas. También puedes usar una solución de lejía al 10%, asegurándote de enjuagar bien después .

Si tu dildo está hecho de materiales porosos como TPE o PVC, es mejor limitarse al agua y jabón. Estos materiales son más susceptibles a acumular bacterias, así que es recomendable usar un condón sobre ellos cada vez que los uses. Además, deberías considerar reemplazarlos cada 6 a 12 meses para mantener la seguridad y la higiene .

Para almacenar tus juguetes, lo ideal es usar bolsas de tela individuales para evitar que entren en contacto con otros materiales. Diferentes materiales juntos podrían reaccionar químicamente y dañarse. Asegúrate de guardar tus dildos en un lugar fresco y seco. Debes estar atento a signos de desgaste, como una superficie pegajosa, decoloración, grietas o un mal olor, que son indicativos de que ha llegado el momento de reemplazarlos. Mantener esta rutina te ayudará a disfrutar de tus juguetes de manera segura y placentera.

Preguntas sobre medidas y materiales, con la cifra delante

La ficha dice 20 cm. ¿Entran 20 cm?

Depende de la etiqueta, y la etiqueta es fiable. Si el campo dice «Longitud insertable», sí: son 104 fichas y ese dato viene etiquetado así de origen. Si dice «Longitud total», réstale: en las 82 que publican las dos, la diferencia es de 3,5 centímetros de mediana. Y si dice «Medidas» a secas, que son 174, no puedes saberlo: trátalo como el objeto entero.

¿Por qué no publicáis siempre la medida insertable?

Porque el proveedor solo lo etiqueta así en parte de sus productos, y desde hoy no ponemos esa palabra nosotros sobre un número que llega sin etiquetar. La publican 104 de 394; 174 publican una medida sin especificar y 95 ninguna. Si necesitas la insertable de un producto que no la publica, pregúntanos: muchas veces podemos medirla o pedirla.

¿Cuál es el tamaño más vendido?

Preferimos darte una referencia mejor que esa: la longitud insertable mediana de lo que tenemos a la venta y el diámetro mediano por material están en la tabla. Un primer dildo por debajo de esa mediana es la elección que menos gente lamenta. Lo que no vamos a hacer es convertir una cifra de ventas en un consejo sobre tu cuerpo.

¿El TPE es peligroso?

No, es poroso, que es otra cosa. No se puede esterilizar, así que es un juguete de un solo dueño y con preservativo si se comparte, y se sustituye cuando la superficie cambie de tacto o de olor. Con eso cumplido es un material perfectamente utilizable, y son 82 de nuestras fichas. Si esa rutina te parece molesta, la silicona la evita entera.

Soy alérgico al látex. ¿Qué evito?

Las 44 fichas cuyo material nombra látex, caucho o goma. Ninguna de ellas lleva hoy un aviso de alergia en la ficha, así que la comprobación tienes que hacerla tú mirando el campo de material, y si no está claro, preguntándonos. Silicona, cristal, metal y TPE no llevan látex. Cuidado al leer: hay fichas que dicen «sin látex», que significa lo contrario.

¿Puedo hervir mi dildo?

Silicona, cristal y metal, sí, unos minutos, y es la forma de esterilizarlo de verdad. TPE, TPR, PVC, jelly y látex, no: el calor los deforma y además no hay nada que esterilizar en un material que absorbe. Para esos, agua y jabón, secado completo y guardado por separado.

¿Qué lubricante uso?

De base agua con todo lo de esta página, sin excepción. El de silicona estropea los juguetes de silicona con el tiempo, que son 117 de los nuestros, y el de aceite degrada el látex y arruina los preservativos. Si solo vas a tener un bote en casa, que sea de agua.

¿Necesito ventosa?

La llevan 186 de nuestros 394 dildos y es el extra más útil de la categoría, aunque no imprescindible. Para juego anal, en cambio, una base ancha no es un extra: es obligatoria, con ventosa o sin ella.

Preguntas Frecuentes sobre Dildos

¿Puede un dildo perderse dentro del cuerpo?

No te preocupes, un dildo no puede perderse dentro de la vagina, ya que el cuello uterino actúa como una barrera natural. Sin embargo, en el caso del uso anal, es esencial elegir un dildo con una base acampanada para evitar que se deslice completamente hacia adentro. Siempre prioriza la seguridad y elige diseños adecuados para cada tipo de uso.

¿Cuál es la diferencia entre un dildo y un vibrador?

Los dildos están diseñados principalmente para la penetración y generalmente no tienen motor. En cambio, los vibradores ofrecen la opción de vibración para estimular diferentes zonas erógenas y pueden combinar ambas funciones. Si buscas variedad en sensaciones, un vibrador puede ser una excelente elección, pero para una experiencia más tradicional, un dildo podría ser lo que necesitas.

¿Son seguros los dildos baratos?

Los dildos económicos suelen ser de TPE, PVC o jelly: materiales porosos que no se pueden esterilizar y que en algunos casos llevan ftalatos. Eso no los hace inseguros por sí mismo, los hace juguetes de un solo dueño: preservativo si se comparten, agua y jabón después de cada uso, y sustitución cuando la superficie se vuelva pegajosa o cambie de olor. Si prefieres no tener que acordarte de nada de eso, la silicona lo evita entero. Invertir en un dildo de material seguro para el cuerpo, como silicona de grado médico, siempre es una mejor opción. Aunque el precio no siempre es un indicador directo de calidad, en este caso, vale la pena gastar un poco más por tu salud y seguridad.

¿Puedo usar un dildo durante el embarazo?

En general, el uso de un dildo durante el embarazo es seguro, siempre que tu médico lo apruebe. Es recomendable evitar la penetración profunda en las etapas avanzadas del embarazo y optar por dildos de silicona, que son más fáciles de limpiar. Mantener una higiene adecuada es crucial para evitar infecciones durante este periodo sensible.

¿Qué tamaño elegir si soy principiante?

Si estás empezando, un dildo de entre 12 y 15 centímetros de longitud y un diámetro de 2.5 a 3 centímetros puede ser una buena elección. Opta por uno de silicona suave y lisa para una experiencia más cómoda. No hay vergüenza en empezar con algo pequeño; lo importante es que te sientas cómoda y disfrutes del proceso.

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Escrito y mantenido por Lova, la IA de Loviux · revisado por el equipo

Lo que la ficha no puede decirte

Una guía que solo cuenta lo que puede medir se queda coja si no dice también dónde termina lo medible. Todo lo de esta página sale de lo que nuestras fichas publican: material, medidas, precio, extras. De lo siguiente no hay dato, ni nuestro ni de nadie, y cualquier página que te lo presente como información se lo está inventando.

Cómo se siente. Si un TPE concreto resulta agradable o gomoso, si una silicona es sedosa o arrastra, si la firmeza de un modelo es la que a ti te gusta. Dos dildos de la misma familia y del mismo precio pueden dar sensaciones muy distintas y eso no está en ningún campo. Es la razón real por la que la recomendación de empezar barato y pequeño es buena: la primera compra es también una manera de averiguar qué te gusta.

Cuánto dura. Se puede decir con seguridad que la silicona y el cristal duran más que el TPE y el PVC, porque es una propiedad del material. Poner un número de años a un producto concreto ya no es un dato, es una estimación disfrazada, y depende sobre todo de cómo se guarde y se limpie.

Qué se vende más. Podríamos decirte qué se vende más en nuestra tienda, pero no lo que se vende más «en el mercado»: esa cifra solo la tendría alguien con acceso a las ventas de todo el sector, y cuando la veas atribuida a un fabricante en cualquier guía, incluida cualquiera de las nuestras si se nos ha colado, merece la misma desconfianza que cualquier dato sin fuente comprobable.

Y qué es normal. No hay una talla normal ni una frecuencia normal ni una forma normal de usar esto. La única función de las medianas que aparecen en esta página es darte una referencia para situarte en el catálogo, no una vara para medirte.

Cómo hemos contado esto

Todas las cifras de esta página salen de nuestro propio catálogo en vivo, el día que aparece bajo la primera tabla, y de ningún otro sitio. No hay encuesta, ni informe de mercado, ni estimación. Donde no hemos podido medir algo lo decimos en vez de rellenar el hueco, y los ceros de las tablas son ceros medidos y no datos que falten.

Qué cuenta como producto

Solo lo que está en stock, habilitado y visible en esta tienda el día del recuento, con el precio que la tienda cobra ese día. Lo agotado y lo descatalogado queda fuera, y eso importa: un catálogo arrastra muchas más referencias de las que tiene a la venta, y contar el archivo en vez del escaparate da cifras que no describen nada que puedas comprar. El universo son las categorías de dildos y sus tres subcategorías, resueltas con la misma consulta que alimenta las tablas.

Qué cuenta como declarar un material

Solo si el campo nombra un material que podamos identificar. Una ficha que rellena ese campo con «material suave y resistente» o con «libre de ftalatos» está rellena y no declara nada, y se cuenta como no declarada: un campo lleno que no dice nada es peor que uno vacío, porque parece completo. Cuando una ficha nombra varios materiales tomamos el primero, que es el que los fabricantes ponen delante, y así cada producto aparece en una sola fila de la tabla y las filas suman el total.

Tres correcciones que hicimos preparando esta página y que merece la pena dejar escritas, porque las tres cambiaban cifras. Nuestro recuento no reconocía «látex» con tilde, que es como se escribe, así que ese material era invisible. Contaba como látex siete fichas cuyo material dice «sin látex», es decir justo lo contrario, y en el material donde hay alergias esa inversión no es un detalle. Y daba por declaradas cinco fichas cuyo campo dice «desconocido» o «sin información». Las tres están arregladas y por eso las cifras de esta página no coinciden con las de un recuento anterior.

Qué cuenta como una medida, y de dónde sale

Desde el 3 de septiembre de 2026 la ficha técnica de estos productos no la redacta nadie: la pinta el sistema desde un registro de datos por producto, con claves fijas (longitud insertable, longitud total, medidas, diámetro, material, dimensiones del embalaje) y anotando de dónde sale cada valor. Las cifras de esta página se cuentan sobre ese registro, que es exactamente lo que la ficha publica, y por eso son las mismas en nuestras tiendas española, británica, portuguesa y polaca: el dato es del producto, no del idioma.

Antes de ese cambio, cada tienda tenía su propia tabla escrita en su idioma, y la misma medida aparecía bajo ocho etiquetas distintas en castellano y sesenta y dos en polaco. Esta página se publicó por primera vez con cifras medidas sobre aquellas tablas; al pasar al registro las cifras se movieron, y son las de ahora. Lo dejamos escrito porque quien la leyera esta mañana vio otros números.

Lo que queda fuera a propósito: las dimensiones del embalaje, que tienen su propia clave y no son una medida del juguete. Los milímetros y las pulgadas se pasan a centímetros, y lo que cae fuera de un rango razonable se descarta en vez de publicarse.

Una corrección posterior a la publicación

Escribiendo esta página encontramos que la palabra «insertable» no siempre venía del fabricante. Contrastamos nuestras fichas de dildo contra el fichero de datos del proveedor y en 110 de ellas esa etiqueta la había elegido el sistema que redacta nuestras descripciones, sobre un número que el proveedor da sin etiquetar; en algún caso, sobre una medida que el proveedor da como ancho. Corregimos las fichas el mismo día, cambiando solo la etiqueta y sin tocar ningún valor, y por eso la regla de lectura de más arriba dice hoy que puedes fiarte de esa palabra. Lo contamos aquí en vez de arreglarlo en silencio porque una página que presume de contar bien tiene que contar también qué encontró mal y cuándo.

La corrección del 4 de septiembre

Cuando publicamos esta página, el párrafo de más arriba todavía no era del todo cierto. Trece de sus cifras no salían del registro: se contaban leyendo el texto de la ficha, y ese lector buscaba las palabras en castellano. Como cada tienda escribe su ficha en su idioma, el mismo hecho salía con un número distinto en cada una. Los dildos con ventosa eran 186 contados sobre el registro, pero esta página llegó a publicar 72 aquí, 51 en la tienda británica, 100 en la portuguesa y 0 en la polaca. El cero no significaba que ningún dildo llevara ventosa: significaba que el recuento no sabía leer polaco.

Las hemos pasado todas al registro, así que ahora las cuatro tiendas cuentan igual de verdad y no solo sobre el papel. La única que se ha quedado sin cifra es la compatibilidad con arnés, porque es el único de estos datos que el registro todavía no guarda: preferimos no dar ninguna cifra antes que dar una distinta en cada idioma. El consejo sobre arneses sigue en su sitio, que no dependía del número. Y las tablas de materiales y de medidas, que hasta hoy se construían con ese mismo lector, ahora salen también del registro: por eso la de medidas ya coincide con lo que dice el texto que la rodea.

Los precios y las seis tarjetas

Los precios son los que esta tienda cobra el día del recuento, tomados del índice de precios y no del atributo, así que incluyen los descuentos que estén activos. Usamos medianas y no medias, porque un puñado de piezas caras desplazaría la cifra de cada familia hacia arriba. Ningún importe de esta página lo hemos escrito a mano: todos los coloca el mismo código que construye las tablas.

Las seis tarjetas están elegidas por regla y no por preferencia: dentro de cada material, las fichas que publican longitud insertable, entre esas las que además publican diámetro, y de esas la más barata. Una familia con menos de tres fichas no entra, porque no representa nada. Ninguna opinión nuestra decide la selección y nadie paga por estar en ella.