Casi toda la investigación clínica sobre lubricantes se ha hecho con mujeres posmenopáusicas o tratadas de un cáncer, con sequedad vaginal y dolor en el coito.
El principal límite
Los ensayos son pequeños y se han hecho con poblaciones muy concretas (posmenopáusicas, personas con cáncer) y durante pocas semanas.
En la práctica
La evidencia procede de contextos clínicos, con seguimiento de profesionales sanitarios. Si la sequedad o el dolor son frecuentes o persisten, lo razonable es consultarlo.
Qué tipo de estudios hay
Síntesis de estudios 1
Ensayos aleatorizados 2
Observacionales 1
Descriptivos o de expertos 1
Clasificamos cada estudio por su diseño. Una síntesis de muchos estudios o un ensayo aleatorizado permiten sacar conclusiones más firmes que una encuesta o una opinión de expertos. El diseño no dice si un resultado es bueno o malo.
Qué dicen los estudios en conjunto
Casi toda la investigación clínica sobre lubricantes se ha hecho con mujeres posmenopáusicas o tratadas de un cáncer, con sequedad vaginal y dolor en el coito.
En ese grupo, un metaanálisis en red de ensayos encontró que el lubricante vaginal fue más eficaz que un tratamiento simulado para reducir la disfunción sexual medida con el cuestionario FSFI, aunque su efecto fue menor que el de los estrógenos y el del láser en ese mismo análisis.
Un ensayo aleatorizado con mujeres posmenopáusicas con dolor en el coito encontró que el gel lubricante usado antes de la relación mejoró la función sexual y el dolor de forma comparable a un estrógeno vaginal.
Para mujeres con cáncer de mama en tratamiento con tamoxifeno, un ensayo pequeño observó una mejoría de la función sexual tras usar lubricante durante 30 días.
Y una comparación de cuatro guías clínicas para supervivientes de cáncer indica que todas recomiendan lubricantes o hidratantes no hormonales como primera opción para la sequedad vaginal.
Dónde no se ponen de acuerdo
Un análisis de los grupos placebo de dos ensayos no encontró diferencias en la madurez celular ni en el pH vaginal entre quienes usaron lubricante y quienes no. Es decir, los lubricantes se han estudiado por su efecto en la comodidad durante la relación, no por cambiar el tejido.
Límites de la evidencia
Los ensayos son pequeños y se han hecho con poblaciones muy concretas (posmenopáusicas, personas con cáncer) y durante pocas semanas. El metaanálisis compara tratamientos de forma indirecta.
Los resultados no se pueden extrapolar sin más a mujeres jóvenes sin síntomas, y los estudios no comparan marcas ni tipos de lubricante.
Los estudios, uno a uno
Hemos reunido 5 estudios verificados. Cada resumen es nuestro; la cita entre comillas es literal del resumen original, en inglés.
Qué encontraron: El lubricante vaginal fue más eficaz que el tratamiento simulado para reducir la disfunción sexual, con un aumento consiguiente de la puntuación del Female Sexual Function Index (FSFI). (Sarmento et al., 2024)
Población Mujeres posmenopáusicas con síntomas del síndrome genitourinario de la menopausiaRevistaInt J Gynaecol Obstet
Cita literal del resumen original (en inglés)
“vaginal lubricant (SMD 1.37, 95% CI 0.54-2.20) were more effective than sham for reducing sexual dysfunction, with a consequent increase in Female Sexual Function Index (FSFI).” Sarmento et al., 2024
Qué encontraron: En un ensayo aleatorizado con 116 mujeres posmenopáusicas con dolor en el coito, el grupo que usó gel lubricante antes de la relación mejoró su función sexual (salvo el orgasmo) y el dolor en una medida comparable al estriol vaginal. (de Paula et al., 2025)
Población 116 mujeres posmenopáusicas sexualmente activas con dispareuniaRevistaMenopause
Cita literal del resumen original (en inglés)
“Lubricant use also enhanced sexual function (except orgasm) and reduced pain comparably to estriol.” de Paula et al., 2025
Qué encontraron: En un ensayo con 52 mujeres con cáncer de mama en tratamiento con tamoxifeno y sequedad vaginal, quienes usaron un lubricante durante 30 días pasaron de un 88,9 % a un 55,6 % con disfunción sexual (el grupo con ácido poliacrílico mejoró más). (Juliato et al., 2017)
Población 52 mujeres con cáncer de mama en tratamiento con tamoxifeno y sequedad vaginalRevistaClimacteric
Qué encontraron: En un análisis de los grupos placebo de ensayos con mujeres posmenopáusicas con atrofia vulvovaginal, quienes usaron lubricantes no mostraron diferencias en los efectos fisiológicos vaginales (madurez celular y pH) respecto a quienes no los usaron. (Constantine et al., 2014)
Población Mujeres posmenopáusicas con atrofia vulvovaginal (grupos placebo de ensayos clínicos)RevistaJ Sex Med
Cita literal del resumen original (en inglés)
“There was no significant difference in physiologic effects between placebo lubricant users vs. nonusers in either 12-week study.” Constantine et al., 2014
Qué encontraron: Una comparación de cuatro guías clínicas para supervivientes de cáncer indica que todas recomiendan lubricantes o hidratantes no hormonales como primera opción para la sequedad vaginal. (Bhinder et al., 2025)
Población Mujeres supervivientes de cáncer (revisión comparada de guías clínicas)RevistaSupport Care Cancer
Cita literal del resumen original (en inglés)
“All guidelines strongly recommend non-hormonal therapies (i.e., lubricants or moisturizers) as first-line treatments for managing vaginal dryness.” Bhinder et al., 2025
La evidencia procede de contextos clínicos, con seguimiento de profesionales sanitarios. Si la sequedad o el dolor son frecuentes o persisten, lo razonable es consultarlo.
Los estudios no permiten decir qué tipo o marca de lubricante es mejor: no los comparan entre sí.
Si tienes dolor o molestias, consulta a un profesional sanitario.